Avanzan en el monitoreo fenológico del pecán

Un equipo de investigación del INTA Concordia –Entre Ríos– realizó un relevamiento fenológico y de la calidad del fruto en cinco cultivares de pecán. Los resultados del estudio aportaron información integral y estratégica para la planificación, el manejo agronómico y la poscosecha del pecán.

El pecán es un frutal en expansión que ha adquirido creciente relevancia en el noreste de la Argentina. Se trata de un árbol de gran porte cuya floración es dicogámica, es decir, en una misma planta se desarrollan flores femeninas y masculinas en momentos diferenciados.

Fernanda Rivadeneira –investigadora del INTA Concordia– explicó que “conocer el desarrollo fenológico del cultivo resulta fundamental para diseñar estrategias de manejo agronómico adecuadas, principalmente en las condiciones específicas del noreste entrerriano”.

Con el objetivo de reunir datos locales sobre el comportamiento de la brotación y la floración de pecán, desde 2022 en el INTA Concordia se realizan observaciones fenológicas en cultivares de interés comercial. Para ello se seleccionaron plantas en producción ubicadas en un lote comercial y se efectuaron mediciones desde agosto hasta el inicio de la maduración del fruto. El registro fenológico se lleva adelante de manera sistemática en cinco cultivares de importancia para el NEA: Shoshoni, Pawnee, Choctaw, Maramec y Desirable.

“Las observaciones se realizaron según la escala BBCH desarrollada previamente para pecán, que consiste en un sistema que describe de manera estandarizada las distintas etapas de desarrollo fenológico del cultivo (de 0 a 9), acompañadas de un segundo valor que describe el grado de desarrollo dentro de cada fase”, indicó Rivadeneira, y agregó: “Posteriormente al cuaje, se miden los diámetros ecuatorial y longitudinal de frutos ubicados en ramas previamente marcadas. Además, se evalúa la calidad del fruto al momento de su cosecha comercial”.

De acuerdo con la investigadora, luego de tres años de registros, se obtuvo información fenológica específica para el noreste entrerriano, particularmente para el departamento Concordia. “Esta información es inicial, más cantidad de años de investigación permitirán analizar mejor el comportamiento del cultivo”, puntualizó.

Además, el monitoreo permitió identificar etapas clave en cada cultivar. En este sentido, Rivadeneria explicó que “entre los principales aportes se identificaron las fechas de floración femenina y masculina de los distintos cultivares y su grado de sincronización, información fundamental para la adecuada elección y disposición de los cultivares en el lote, con el fin de asegurar una correcta polinización cruzada”.

Asimismo, se observó que la floración puede presentar variaciones entre años dentro de un mismo cultivar. “Por ejemplo, un año de mayor acumulación de horas de frío durante la dormición invernal se registró un inicio de brotación y una floración más tardío”, indicó.

En un mismo ciclo, la duración de la floración femenina presentó variabilidad entre cultivares, mientras que la floración masculina mostró una extensión más homogénea.

Respecto a las condiciones climáticas, Rivadeneira mencionó que “se registró que la ocurrencia de lluvias o excesos hídricos afectó negativamente las etapas de floración y cuaje. Sin embargo, estas mismas condiciones favorecieron el crecimiento inicial del fruto y el desarrollo de los brotes. En contraste, períodos altas temperaturas combinadas con menores precipitaciones durante el verano se asociaron con una mayor caída de frutos y una reducción en su calibre”.

El registro continuo de la fenología del pecán y su vinculación con la variabilidad climática interanual constituyen una herramienta clave para un manejo eficiente del cultivo y la planificación de prácticas culturales específicas. Por ello, las mediciones fenológicas continuarán realizándose en próximas temporadas, con el fin de ampliar la base de información regional sobre el comportamiento de los cultivares. De esta manera, se busca acompañar a los productores en la toma de decisiones y en el manejo de un cultivo en constante expansión en la región.

Complementando estos estudios, en el laboratorio de postcosecha del INTA Concordia se evalúan las características físicas de los frutos de estos mismos cultivares de pecan de relevancia comercial.

En este sentido, Marina Panozzo –investigadora del INTA— explicó que “los parámetros considerados importantes durante la comercialización de las nueces son: el peso seco del fruto, la relación largo/ancho, que es un factor de forma, el color, el rendimiento de pepita y el grosor de la cáscara, que resulta relevante en el proceso de pelado”. Además, la cáscara gruesa está relacionada a frutos con menor rendimiento de la pepita.

Con relación a estos cinco parámetros, las evaluaciones de pecán de la cosecha 2024, realizadas en el laboratorio del INTA Concordia arrojaron que: el cultivar Maramec lideró la relación largo/ancho, Shoshoni presentó el menor valor. Los cultivares Choctaw y Desirable presentaron el mayor grosor de la cáscara. En cuanto al color Pawnee expuso las mejores características. Respecto al peso seco del fruto, el cultivar Choctaw se destacó con el mayor valor mientras que Pawnee y Shoshoni fueron los más livianos. Por último, Desirable presentó el menor rendimiento de pepita. Esto deja en evidencia que, a pesar de que las nueces de Shoshoni y Pawnee resultaron más pequeñas, la parte comestible es elevada.

FUENTE: INTA Informa