El Niño: anticiparse para reducir el impacto en los sistemas productivos
Ante un escenario de mayores precipitaciones para el NEA, especialistas del INTA Corrientes recomiendan anticiparse mediante la planificación del uso del suelo y del agua, el monitoreo de las condiciones climáticas y el empleo de herramientas geoespaciales que permitan ajustar el manejo ganadero.

Existe un 80 % de probabilidades de que en los próximos meses, El Niño se consolide. Esto colocaría este fenómeno en el centro de la agenda del sector agropecuario. Para las regiones del NEA, los pronósticos indican un escenario de lluvias por encima de lo normal, lo que plantea desafíos para la producción, pero también la oportunidad de planificar con anticipación. Desde el grupo de Recursos Naturales del INTA Corrientes advierten que, si bien no es posible asegurar que se repita un evento de la magnitud del registrado entre 1997 y 1998, ese antecedente constituye una referencia válida para dimensionar los posibles impactos y fortalecer las estrategias preventivas.
En este contexto, Ditmar Kurtz, especialista del grupo de Recursos Naturales del INTA Corrientes, remarcó que la mejor manera de disminuir el impacto de un evento como El Niño es anticiparse a través de la planificación. Entre las principales estrategias preventivas señaló la identificación de las áreas más propensas a sufrir excesos hídricos, el ordenamiento de las actividades productivas según los pronósticos climáticos, el monitoreo permanente de las precipitaciones y el estado de los suelos, y el uso de información geoespacial para planificar el manejo del rodeo.
Además, destacó la importancia de conservar la cobertura vegetal y favorecer la infiltración del agua para reducir la erosión, mejorar el almacenamiento hídrico del suelo y mantener la disponibilidad de forraje durante todo el ciclo productivo.
De acuerdo con Ditmar, “conocer las características de cada ambiente permite identificar las zonas más vulnerables a los excesos hídricos, planificar las actividades de acuerdo con el comportamiento esperado de las precipitaciones y minimizar los impactos económicos derivados de eventos climáticos extremos”.
Asimismo, destacó el valor de la información climática y del monitoreo permanente para acompañar la toma de decisiones. “La integración de pronósticos, registros históricos y herramientas de seguimiento posibilita anticipar escenarios y definir estrategias de manejo antes de que ocurran los eventos críticos”, indicó Carolina Fernández Lopez, especialista del INTA Corrientes.
En ese sentido, señaló que la conservación del suelo desempeña un papel central frente a un ciclo más húmedo. Mantener una adecuada cobertura vegetal, favorecer la infiltración y reducir la erosión contribuyen a amortiguar los efectos de las lluvias intensas y preservar la capacidad productiva de los establecimientos.
El informe elaborado por el INTA Corrientes analizó el comportamiento de la provincia durante el evento extremo de El Niño de 1997-1998 y lo comparó con la situación observada en abril de 2026 mediante imágenes satelitales. Los resultados muestran que, durante aquel episodio, cerca del 58 % de la superficie provincial permaneció cubierta por agua, mientras que actualmente esa cobertura ronda el 20 %. Esta diferencia representa más de 3 millones de hectáreas que hoy se encuentran libres de agua, pero que podrían volver a inundarse si se desarrollara un evento de intensidad similar.
De acuerdo con el análisis, los mayores incrementos potenciales de superficie inundada podrían registrarse en los departamentos de San Martín, Goya, Esquina, Ituzaingó, Mercedes, Concepción, Curuzú Cuatiá y San Luis del Palmar, donde una sucesión de lluvias extraordinarias favorecería la expansión de los cuerpos de agua y de excesos hídricos de amplias áreas destinadas a la producción.
En estos escenarios también podrían verse comprometidos caminos rurales, infraestructura y establecimientos ganaderos, por lo que se recomienda reforzar el monitoreo de precipitaciones, el seguimiento mediante sensores remotos y la elaboración de planes de contingencia para las zonas de mayor vulnerabilidad.
Herramienta para mejorar la planificación ganadera
Como complemento de estas estrategias de prevención y planificación, el INTA, junto con la Provincia de Corrientes, desarrollaron el Sistema de Análisis Espacial de Parcelas Ganaderas para Corrientes (SAEPGa), una plataforma digital que permite consultar la superficie útil de cualquier establecimiento ganadero de la provincia y calcular, de manera sencilla, la carga animal real.
La herramienta cobra especial relevancia frente a escenarios de exceso hídrico, ya que incorpora información sobre la disponibilidad efectiva de áreas de pastoreo bajo condiciones normales, de lluvias extraordinarias y de escasas precipitaciones, facilitando la toma de decisiones antes de que ocurran los eventos críticos.
Basado en más de una década de investigaciones sobre recursos naturales y análisis geoespacial, el sistema integra información catastral, imágenes y datos territoriales para determinar la superficie efectivamente disponible para el pastoreo. De esta manera, los productores pueden conocer con mayor precisión cuántas hectáreas son realmente aprovechables y ajustar el manejo de sus rodeos.
“Desde el INTA buscamos hacer un aporte a la eficiencia de la producción ganadera. La herramienta permite referir la producción a una unidad de área calculada y poner esa información al alcance de todos los productores. Con solo conocer el registro catastral es posible consultar la superficie útil del campo y calcular la carga ganadera real”, explicó Ruth Perucca, especialista del INTA Corrientes, quien aseguró que esta tecnología busca reducir las brechas de acceso a la información en una provincia donde la ganadería ocupa un lugar estratégico y más de la mitad del territorio está conformado por pastizales naturales.
“Mientras los establecimientos de mayor escala suelen disponer de herramientas para estimar la superficie efectiva de sus campos, muchos pequeños y medianos productores no cuentan con información precisa sobre la extensión ocupada por humedales, espejos de agua o áreas boscosas que no son cien por ciento aprovechables para el pastoreo”, indicó Kurtz.
La plataforma permite descontar automáticamente esas superficies y calcular el área realmente disponible para la producción. Además, al ingresar el número de registro catastral, el sistema informa la superficie de pastoreo considerando tres escenarios hídricos —normal, de exceso y de escasas precipitaciones—, una característica especialmente valiosa en un contexto de creciente variabilidad climática.
Con esa información, el usuario puede incorporar la cantidad de animales y obtener el cálculo de la carga ganadera expresada en equivalente vaca (EV) por hectárea, un indicador clave para planificar el manejo del rodeo y evitar tanto el sobrepastoreo como la subutilización de los recursos forrajeros.
FUENTE: INTA Informa





