Sin Calesita, el verdadero camino de un equipo campeón. El valor de lo invisible.


Entre caballos, familia y kilómetros recorridos, Agustina Uribe Echevarría cuenta en primera persona qué hay detrás de consagrarse Campeonas Nacionales de Aparte Campero Femenino junto al equipo “Sin Calesita”. El equipo integrado además por Marina Volpin y Laura Echeverry. Una historia de esfuerzo, compañerismo y pasión.

Agustina nació en Urize, una pequeña localidad ubicada entre Carhué  y Puan.   Hace 20 años que vive en Ombucta junto a su familia y sus caballos disfrutando de esta pasión que hoy nos transmite desde el corazón.

Marina Volpin – Agustina Uribe Echevarría – Laura Echeverry

Los caballos, siempre están dentro del plan.

“Mi vínculo con los caballos no sé realmente cuando nació porque desde que tengo uso de razón los caballos están en mi vida.  Son una parte mas de mi familia”.

-“Los caballos para mi son todo, no hay un plan en mi vida que no tenga un caballo. Siempre mis vacaciones son pensadas con caballos, ir a una jineteada y de paso hacemos vacaciones, ir a Palermo a mirar la final de freno, no se me ocurre ir una semana a la playa o ir a otro lado si no hay caballos”.

-“Ellos son prioridad, si tengo que comprar una medicación para ellos y a mi me falta algo siempre es prioridad lo que necesitan ellos, todos, no solo los que usamos para correr, ellos son parte de la familia para mi”.  

 -“La relación con los caballos que usamos es como si fueran nuestros hijos tratamos de estar en cada detalle, en cada expresión de dolor, en que no les falte nada”.

En esta disciplina es muy importante tener un buen caballo.

Así empezó el camino en el aparte campero

-“Con el aparte campero empecé hace 18 años, gracias a Marina Volpin, que ahora es mi compañera de equipo junto con mi hija Laura Etcheverry. En ese momento Marina era maestra jardinera de mi hijo mayor en la escuelita de Ombucta.  A través de ellos llegaron los primeros criollos para que mi marido los domara.   Y la primera vez que corrí el aparte campero fue reemplazándola a ella cuando estaba embarazada de su hija Sofía”.

-“Nosotros no teníamos tres caballos criollos para correr así que a veces corríamos con caballos que venían en doma y se iban, con mi marido y mi hijo, después fui suplente de otro equipo femenino que había en la zona, y con los años mi nena empezó a correr en mi lugar en el equipo familiar y yo empecé a hacer distintos equipos femeninos, primero con Graciela Rodríguez, Lety Uribe,  fui pasando por distintos hasta que llegamos a este”.

“Sin calesita”: la historia que dió nombre al equipo

-“Si bien hace tiempo que corremos, fue el primer año que lo hicimos  las tres juntas.  Todo empezó cuando a principios de año una de las integrantes del equipo no podía participar y le propusimos a Lauri, mi hija, que se sumara”.

Su única condición fue clara: -“sí, pero sin calesita, por favor”.

Esto tiene que ver con una anécdota graciosa del equipo: -“Hace unos años corrimos con ella y se pasó un minuto treinta atajando en la tranquera, mientras Marina y yo dabamos vueltas dentro del corral intentando llevar una vaca, eran caballos nuevos y no pudimos”  De ahí salió el nombre del equipo.

Más que competir: compartir

-” Lo que veo en nosotras es mucho compañerismo,  disfrutamos en la vida de cosas simples. Por ejemplo a veces nos quedamos a dormir en carpas, y para nosotras es una de las partes mas lindas de salir a correr, tiene que ver con dormir lo mas cerca posible de los caballos, hacer una ranchada, levantarnos a la mañana temprano, darles de comer  y tomar mate junto a ellos, son cosas sencillas que nos encantan y disfrutamos mucho”.

El camino a Palermo

-“Durante el año tenés que salir a correr, se hace un ranking nacional donde van clasificando los tiempos de cada equipo, y los doce mejores del país son los que llegan.  Anteriormente con un solo tiempo bueno te alcanzaba, ahora se suman los dos mejores tiempos, así que durante el año tenés que ir a varios lugares para poder estar bien posicionado.

La emoción de llegar

-“La competencia es hermosa, desde el momento en que ensillas en la policía montada, y vas por dentro de la ciudad a caballo. La gente mira y se sorprende de ver una mujer a caballo, piden sacar fotos y cuando llegas y ves las tribunas llenas de gente aplaudiendo, que te alienta sin saber quien sos es hermoso!!!.   Entrar con mi hija mucho más, creo que recién cuando llegamos acá terminamos de darnos cuenta lo que habíamos logrado, porque en la adrenalina, en la euforia de correr, por lo menos yo no dimensioné lo que era”. 

-“Siempre fuimos pensando en que podíamos llegar al podio, pero no sé si pensando en que podíamos llegar a ganar el primer puesto. Hay muchas chicas buenas corriendo y el factor suerte ayuda, son necesarios buenos caballos y entenderte con tu equipo, pero la suerte también te tiene que ayudar”.

-Hoy puedo decir que somos:

“El mejor trio, por lo menos por este año, de Aparte Campero Femenino del País”.

Los compañeros de pista

-“Los caballos que usamos… hay una yegua que nosotros le decimos La Abuela, tiene 12 años, ya participó en una final que corrió mi hija hace unos años cuando no existía el trio femenino, sino que sacaban a las mujeres del ranking general, después el año anterior fui yo y ahora corrió lo que seria su tercer final y corrió dos veces los cuartos de final de la ACC con el equipo de mi hija, mi hijo  y mi marido.  Le decimos La Abuela más por su experiencia que por su edad”.

-“El caballo de Marina, ya ha ido a Palermo otras veces, lo ha llevado a participar de la Copa Incentivo de Oro (C.I.O.) es una prueba oficial de la Asociación de Criadores de Caballos Criollos (ACCC) es un caballo nuevo pero bastante andado”.

-“La que uso yo es el primer año que la estoy sacando, solo a correr aparte campero, es la primera vez que sale a correr a un lugar tan grande, eso me tenía un poco preocupada en cuanto a como iba a reaccionar y la verdad que se asustaba menos en la ciudad que en el campo. Así que me dejo muy contenta”.

El costo invisible del logro

Detrás de este logro hay mucho sacrificio, mucho esfuerzo, no solo de uno mismo sino de las familias, porque esto es un hobby caro, y para poder llegar a ir a correr o darnos estos gustos nos privamos de algunas otras cosas.  Pero sentimos que este año el esfuerzo valió la pena porque lo que se siente ahí son emociones y sentimientos que no se pagan con dinero, que no se pueden comprar y valió la pena cada segundo dedicado y cada peso gastado.

Lo que se viene para el equipo ahora

-“Nosotras a su vez en la copa femenina corremos en la categoría B y la final se corre en Rio Cuarto (Córdoba) a fines de mayo, así que próximo paso es ir a correr ahí.  Y después seguir corriendo durante el año, para el año que viene ya estaríamos clasificadas para defender el titulo, así que a seguir entrenando para hacer un buen papel el año que viene, si Dios quiere”.

Un deporte para animarse y conectar en equipo

-“Si hay alguien que tiene alguna duda en empezar en el aparte campero: que se anime!, que es un ambiente muy familiar, algunas personas te dicen: -“ayyy pero no ganan plata!!!”   y les respondo: -“gracias a Dios no ganamos plata! porque eso hace que sea una competencia sana, que permite correr con la familia, que el resto de los equipos te ayude y vos puedas ayudar al resto. Acá competís con vos misma, con tu equipo y con las vacas. No competís directamente con otro equipo.  Si vos haces las cosas bien y te ayuda la suerte, tenés mas chance”. 

-“Yo particularmente desde día que sé que voy a correr, me lleva a entrenarme, a andar mi yegua, a estar conectada con los animales y también para poder hacerlo lo importante de estar conectadas entre nosotras y lo fundamental es no reprochar nada.  A veces salimos enojadas pero con nosotras mismas, nunca con reproche a la compañera”.

El momento que lo resume todo

-“Todos los viajes que organizamos para correr en algún lado nunca son fáciles, nunca sale esto de “nos subimos y vamos”, siempre se complica algo, pasa algo, pero todo lo vivimos con mucho entusiasmo y sabemos que es un esfuerzo y hacemos que valga la pena. Así no ganemos pero que valga la pena disfrutar.  Es básicamente eso, es lo que nos apasiona hacer, lo que nos gusta, no solo correr sino compartir”. 

-” Disfrutar desde que cargas el caballo en el carro hasta que volvés.  Un momento que lo resume todo es entrar a la pista con las tribunas llenas y ver a los conocidos que te saludan y a los que no te conocen pero igual te alientan, eso ya sintetiza todo lo que hiciste durante el año”.

-“Estoy agradecida a la vida haber podido formar mi familia y vivir en un lugar que me permite disfrutar a los caballos todos los días, haber encontrado con quien compartir la vida y enseñar a mis hijos lo mismo que me enseñaron a mi”.