Cómo implementar un uso adecuado de productos veterinarios en la cadena productiva
El SENASA refuerza las acciones que productores y veterinarios deben tener en cuenta para una aplicación responsable de medicamentos en animales.

Cuando se administra un producto veterinario autorizado, tomamos una decisión que busca fortalecer su estado sanitario. Sin embargo, al tratarse de animales que serán fuente de alimento, al momento de afrontar un tratamiento es fundamental tener en cuenta las precauciones e indicaciones del medicamento.
En este marco, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) recuerda a la comunidad veterinaria y a productores ganaderos la importancia de implementar un uso responsable de los productos farmacológicos veterinarios en la cadena productiva al tiempo que promueve acciones necesarias para fortalecer la inocuidad alimentaria.
Una clave antes de adquirir cualquier medicamento animal es corroborar si el mismo se encuentra autorizado por el SENASA. Con el número de certificado (CUC) que se encuentra en el envase, etiqueta o prospecto, cualquier persona puede verificar en el Vademécum oficial del organismo sanitario si el producto está registrado y evitar riesgos.

Una vez que sabemos que el producto está autorizado por el Servicio Nacional, el segundo punto a considerar es ser consciente de las responsabilidades que implica la administración de un producto. Para ello, siempre se debe leer el rótulo del medicamento y consultar la información sobre las indicaciones de uso, dosis sugeridas y vías de administración, especies autorizadas para aplicarlo, efectos adversos o contraindicaciones.
Ignorar esta información puede anular el tratamiento o generar problemas que no se ven de inmediato, como superar la cantidad máxima de residuo de un producto veterinario permitida legalmente en un alimento. Por eso, cada medicamento contiene en su prospecto un período de retiro, el cual debe ser respetado para que, luego de la faena, un alimento se encuentre por debajo de los Límites Máximos de Residuos (LMR).
Este pequeño resto, según la sustancia y el alimento, debe encontrarse siempre dentro de márgenes considerados seguros para la salud humana. Así, una persona puede consumir durante toda su vida alimentos con niveles de residuos iguales o inferiores al LMR establecido, sin que ello se perjudicial para su salud.

La responsabilidad es de todos
El uso de productos no aprobados puede representar un peligro significativo, ya que:
• No se ha comprobado que sean seguros ni eficaces, por lo que podrían causar efectos secundarios graves o inesperados;
• No existe garantía de que funcionen como se promete, ya que sus beneficios pueden no estar respaldados por evidencia científica suficiente.
• Puede contener cantidades incorrectas de ingredientes, impurezas, contaminantes o sustancias no declaradas que pongan en riesgo la salud.
• En animales destinados a la producción de alimentos, su uso puede generar residuos en productos o subproductos de origen animal (como carne, leche, huevos o miel) que excedan los LMR.
Para no comprometer la inocuidad alimentaria y evitar riesgos para los consumidores, cualquier persona que encuentre u obtenga un medicamento veterinario sin aprobación oficial del SENASA debe denunciarlo ante el organismo en su oficina más cercana, a través del formulario de gestión denuncias o telefónicamente
El correcto uso de productos veterinarios resguarda la salud animal, promueve la elaboración de alimentos inocuos y mejora la capacidad exportadora de los productos de nuestro país, accediendo a mercados internacionales de mayor exigencia.
FUENTE: SENASA










