La RECSO presentó los resultados con información de más de 350 ensayos en todo el país
Evaluaron 88 cultivares en 66 localidades y generaron más de 11.000 datos parcelarios que respaldan la selección de variedades y muestran los avances del mejoramiento genético. La Red de Evaluación de Cultivares de Soja —creada en 1980 por el INTA— se desarrolla, desde el año 2004, en articulación con la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA).

La Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO) presentó los resultados de la campaña 2025/26, con información de más de 350 ensayos en todo el país y volvió a confirmar los avances logrados por el mejoramiento genético en Argentina. La presentación se realizó en la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) de Marcos Juárez, Córdoba, durante una jornada que reunió a autoridades del INTA, la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) y representantes de las principales instituciones vinculadas a la cadena sojera.
Creada en 1980 por el INTA, a partir de una iniciativa del investigador Héctor Baigorri, desde la EEA Marcos Juárez, desde 2004 esta red se desarrolla en articulación con ASA.
“Durante la campaña se evaluaron 88 cultivares aportados por 12 empresas semilleras en más de 350 ensayos comparativos de rendimiento. La red generó más de 11.000 datos parcelarios en 66 localidades representativas de todos los ambientes sojeros del país”, resumió Cristian Vissani, coordinador nacional de la RECSO.
“Este año los rendimientos promedio en la Región Pampeana Norte —integrada por Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, norte de Buenos Aires y norte de La Pampa— superaron los 4.300 kilogramos por hectárea. También fue una muy buena campaña desde el punto de vista de la calidad de la información”, sostuvo. Solo se rechazó el 8 % de los ensayos; el 92 % restante cumplió con los estándares de la red. Tuvimos coeficientes de variación menores al 17 % y desvíos inferiores a 500 kg/ha.
La RECSO constituye uno de los principales sistemas de evaluación comparativa de variedades comerciales del país. A través del trabajo articulado de estaciones experimentales y agencias de extensión del INTA distribuidas en las principales regiones productoras, la red genera información objetiva y confiable sobre el comportamiento productivo, agronómico y sanitario de los cultivares en distintos ambientes.
Los resultados fueron validados por el Comité Técnico INTA-ASA de la RECSO durante una reunión realizada el 18 de junio en la EEA Marcos Juárez. De la presentación participaron autoridades del INTA y de ASA, junto con representantes de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA), la Asociación de Fitomejoradores e Investigadores en Soja de la Argentina (PROSOJA), el Instituto Nacional de Semillas (INASE) y otras instituciones vinculadas al sector.
“Desde la RECSO articulamos el trabajo de las distintas unidades del INTA, ASA y las empresas semilleras para generar información confiable y objetiva que permita evaluar el comportamiento de las variedades comerciales en diferentes ambientes productivos del país”, destacó Vissani.

Buenos rendimientos y diferencias regionales
Los ensayos reflejaron una campaña con buenos rendimientos en gran parte del país, aunque con diferencias marcadas entre regiones asociadas a las condiciones ambientales registradas durante el ciclo. El norte argentino se destacó por los altos niveles de productividad, mientras que el sur de Buenos Aires presentó los promedios más bajos de la red.
“En la región norte obtuvimos rendimientos cercanos a los 4.000 kilos por hectárea y casos destacados como Piquete Cabado y Las Lajitas, en Salta, donde los promedios alcanzaron los 5.000 kilos por hectárea. Las precipitaciones acompañaron muy bien al cultivo, a diferencia de lo ocurrido en el sur de Buenos Aires, donde en localidades como Miramar, Tres Arroyos y Balcarce los rendimientos promediaron los 2.100 kilos por hectárea”, explicó Vissani.
La Región Pampeana Norte concentró la mayor cantidad de ambientes evaluados, con ensayos en 46 localidades y un rendimiento promedio de 4.200 kg/ha. “En los mejores ambientes de la zona núcleo, como Salto, O’Higgins y Chacabuco, los rendimientos promedio alcanzaron los 5.900 kilos por hectárea. También se destacaron Marcos Juárez y Corral de Bustos, que tuvieron muy buenos resultados”, agregó.
Diego Santos, profesional del INTA Paraná e integrante del Comité Técnico de Evaluación, detalló que en Entre Ríos se evaluaron cultivares desde grupos de madurez III cortos hasta VIII. La campaña presentó muy buenos resultados en gran parte de la provincia, aunque con diferencias entre localidades “En los mejores ambientes obtuvimos promedios de entre 4.200 y 4.400 kilogramos por hectárea”, indicó.
Según Santos, las mayores ganancias genéticas se observan en los grupos de madurez VI y VIII. “Las variedades nuevas rinden más. Desde Prosoja hemos medido una ganancia genética anual promedio de 15,3 kg/ha/año, equivalente al 0,96 %. Calculamos que entre el 50 y el 60 % del aumento del rendimiento logrado por la soja en Argentina se explica por el trabajo de mejoramiento”, informó.
Sin embargo, advirtió que ese potencial solo puede expresarse cuando las nuevas variedades son adoptadas. “La nutrición sigue siendo uno de los principales desafíos. Podemos tener un Fórmula 1, pero si no tiene una buena pista o no recibe el combustible adecuado, nunca va a desarrollar todo su potencial”, aseguró.
Vissani destacó la utilidad de la información generada por la red. “La RECSO ofrece fundamentos objetivos para elegir una variedad, basados en resultados comparativos obtenidos en múltiples ambientes y localidades. La red permite identificar qué materiales expresan mejor la ganancia genética disponible y en qué condiciones lo hacen”, explicó.

Más de cuatro décadas generando información para la cadena sojera
La elección de Marcos Juárez como sede de la presentación tiene un significado especial para la red. Fue en esta unidad del INTA donde Héctor Baigorri impulsó en 1980 la creación de la RECSO, con el objetivo de generar información objetiva y actualizada sobre el comportamiento de los cultivares de soja en los distintos ambientes productivos del país.
Con más de 45 años de trayectoria, la RECSO se consolidó como una referencia nacional para productores, asesores, empresas semilleras y programas de mejoramiento genético. La articulación con ASA, formalizada en 2004 mediante un convenio de asistencia técnica, permitió ampliar el alcance de las evaluaciones y fortalecer la generación de información estratégica para toda la cadena.
Juan Erdmann, gerente de Asuntos Técnicos de ASA, destacó el valor de la RECSO como ejemplo de articulación público-privada y como fuente de información para el mejoramiento genético de la soja. “La RECSO es un ejemplo de vinculación tecnológica que debemos fortalecer. Reúne una enorme cantidad de información generada durante muchos años y constituye una herramienta estratégica para los obtentores y los programas de mejoramiento de un cultivo tan importante como la soja”, afirmó.
Erdmann señaló que las ganancias genéticas alcanzadas en soja demuestran el potencial de la investigación y del mejoramiento vegetal, aunque advirtió que su continuidad depende de generar condiciones que incentiven la inversión.
“Para seguir impulsando el desarrollo de nuevas variedades es fundamental fortalecer el reconocimiento de la propiedad intelectual. Ese reconocimiento es el que permite sostener las inversiones y continuar mejorando la genética disponible para los productores”, concluyó.
FUENTE: INTA Informa







