Argentina, Colombia y España fortalecen la cooperación para el monitoreo y la gestión sostenible de los suelos
Un equipo técnico del INTA Paraná realizó un intercambio técnico internacional que permitió compartir experiencias, metodologías y prácticas de largo plazo para enfrentar la degradación de tierras y avanzar hacia la seguridad alimentaria en América Latina.

En el marco del proyecto de cooperación triangular “Monitoreo y seguimiento de la degradación de suelos y la desertificación en Colombia y Argentina, con el apoyo técnico de España para contribuir con la seguridad alimentaria en un contexto de postpandemia”, se desarrolló en Argentina una visita técnica que reunió a especialistas de los tres países con el objetivo de fortalecer capacidades para el monitoreo de suelos y la gestión sostenible de las tierras.
La actividad se llevó a cabo entre el 4 y el 8 de mayo de 2026, con instancias en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en el centro-norte de la provincia de Entre Ríos.
Un proyecto con mirada regional
La iniciativa se inscribe en un mecanismo de cooperación tripartito impulsado por la Unión Europea, la GIZ y la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC Colombia), con la participación de organismos técnicos de Argentina y Colombia y el acompañamiento científico de España.
En Argentina, el punto focal del proyecto es la Subsecretaría de Ambiente de la Nación y se enmarca en la implementación de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación.
El objetivo central de la iniciativa tripartita es fortalecer las capacidades nacionales y regionales para el monitoreo de la degradación de suelos y la desertificación, como aporte a la toma de decisiones públicas, la conservación de los servicios ecosistémicos y la seguridad alimentaria.
Entre los principales resultados esperados se destacan:
- Sistematización de información espacial y cartográfica y uso de indicadores bajo el marco FPEIR (Fuerzas Motrices, Presión, Estado, Impacto y Respuesta).
- Identificación y validación de Prácticas de Manejo Sostenible de Tierras (PMST), con énfasis en su aplicación territorial.
- Compilación de opciones de uso del territorio y los recursos que permitan la producción incorporando criterios de sustentabilidad ambiental.
Experiencias de campo y aprendizaje colectivo
Durante la visita técnica a campo, los especialistas recorrieron dispositivos experimentales de largo plazo del INTA, como parcelas de escorrentía con más de 50 años de registros, ensayos de cultivos de cobertura y sitios piloto donde se evalúan prácticas de conservación y restauración de suelos.
Marcelo Wilson —investigador de la EEA Paraná— comentó que “estas experiencias permiten mostrar cómo la continuidad en la toma de datos y el trabajo sostenido en el territorio aportan evidencia clave para la gestión ambiental”.
El recorrido incluyó la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Paraná, la cuenca del Arroyo Estacas —sitio piloto del Observatorio Nacional para la Degradación de Tierras y la Desertificación de Argentina (ONDTYD) en el departamento La Paz— y el área de conservación de suelos obligatoria de la Aldea Santa María.
Las experiencias fueron realizadas en articulación con productores y cooperativas locales.
Ana Wingeyer —investigadora de la EEA Paraná— mencionó que “en estos espacios se abordan estrategias de manejo sostenible, captura y fijación de carbono, manejo de bosques nativos y organización de productores agropecuarios en torno a la sustentabilidad”.
Perspectiva de la delegación colombiana
Para los representantes de Colombia, el intercambio resultó estratégico.
Desde el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), destacaron la importancia de conocer las prácticas desarrolladas en Argentina para asociarlas a áreas homogéneas de gestión en el territorio colombiano, con el fin de mejorar el manejo de suelos y tierras afectadas por procesos de erosión y desertificación.
Por su parte, desde el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia subrayaron el valor del ONDTYD como referencia para avanzar en la actualización del Plan de Acción Nacional (PAN) y en la implementación de las metas de Neutralidad en la Degradación de las Tierras, en el marco de los compromisos asumidos ante la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación.
Esta visita fue el punto de partida para establecer un esquema de intercambio entre este Ministerio y el Observatorio, con el objetivo de compartir la experiencia de gestión y gobernanza interinstitucional.
Representantes de la APC Colombia y de la GIZ coincidieron en que el proyecto permitió acercar el conocimiento científico a la práctica territorial, facilitando la transferencia de metodologías probadas y el aprendizaje entre países con realidades productivas y ambientales diversas.
Aprendizajes para la gestión local
Los especialistas que visitaron Entre Ríos pusieron en evidencia el valor del enfoque multinivel —nacional, regional y local— y la necesidad de adaptar las prácticas a cada contexto.
Desde municipios colombianos, se destacó la importancia de proteger la capa superficial del suelo y el horizonte orgánico como base del desarrollo, así como de fortalecer modelos de producción a pequeña escala orientados a la soberanía alimentaria y la conservación de la biodiversidad.
Ciencia, cooperación y territorio
El cierre del intercambio reafirmó el papel de la cooperación regional y de los ensayos y observatorios de largo plazo como pilares para enfrentar la degradación de tierras.
La puesta en común de datos, metodologías y experiencias permitió validar información, fortalecer redes técnicas y consolidar alianzas institucionales entre Argentina, Colombia y España.
La experiencia dejó en claro que la ciencia aplicada, sostenida en el tiempo y articulada con los actores territoriales, es una herramienta clave para cuidar el suelo, un recurso estratégico para la producción, el ambiente y la seguridad alimentaria de la región.

FUENTE: argentina.gob.ar

