La industria cárnica valora ampliamente el acuerdo comercial entre Argentina y EEUU.
La Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (Amcham) valoraron ampliamente el acuerdo comercial entre ambos países. También los frigoríficos enrolados en el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva) y la Unión de la Industria Cárnica (Unica) lo hicieron, dado que su sector resulta uno de los más favorecidos. Sin embargo hubo silencio elocuente en la Unión Industrial Argentina (UIA), en Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), en la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) y en la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (Cilfa). Para estas entidades, el acuerdo puede significar importantes perjuicios al eliminar aranceles y patentes y permitir un ingreso irrestricto de importaciones.

Por su pare, la CAC, Amcham, el Ipcva y Unica, coincidieron en señalar que el entendimiento aporta previsibilidad, reglas claras y una señal política contundente de alineamiento con estándares internacionales. Para el sector privado, el acuerdo no solo mejora las condiciones de acceso al mercado estadounidense, sino que también redefine el clima de negocios local. Y crea incentivos concretos para la inversión productiva.
Desde las organizaciones empresarias subrayaron que se trata de un acuerdo de alcance estructural. Excede el intercambio comercial y abarca aspectos regulatorios, tecnológicos, sanitarios, de propiedad intelectual y de seguridad económica. Todos ellos claves para mejorar la competitividad sistémica de la economía argentina.
El presidente de la CAC, Natalio Grinman, indicó que “un análisis pormenorizado del texto del acuerdo, al que aún no accedimos, demandará tiempo. Por lo que no estamos en condiciones de hacer una evaluación detallada. Sin perjuicio de ello, podemos decir que desde la CAC consideramos muy positivo que se estrechen lazos con la principal potencia económica mundial. Estados Unidos es la nación líder del mundo libre, con quien compartimos valores. Y con la cual tenemos múltiples oportunidades de intercambios mutuamente beneficiosos que podemos aprovechar”.
“Un acuerdo de esta naturaleza impulsará el vínculo bilateral, lo que abarca no solo al comercio de bienes, sino también al intercambio de servicios. Así como a los flujos de financiamiento, a las inversiones, a la transferencia de tecnología y de conocimientos. Un entendimiento que facilite este tipo de vinculaciones es positivo para ambas partes. Que Argentina se asocie a una nación como EEUU colaborará con el proceso de normalización de la economía. Permitiéndonos acelerar el paso hacía ese progreso al que aspiramos”.

Una señal de alineamiento con estándares globales
Amcham, que conduce Mariana Schoua, destacó que el acuerdo establece un marco integral para profundizar la relación bilateral y mejorar el acceso a mercados. Así como para reducir barreras regulatorias y fomentar la inversión. Asimismo señalaron que uno de los principales aportes del entendimiento es la alineación de la Argentina con estándares internacionales de alto nivel. Algo largamente reclamado por el sector privado.
Según la entidad, el acuerdo brinda mayor previsibilidad a importadores y exportadores. Además reduce costos para sectores industriales y productivos y mejora la integración del país a cadenas de valor regionales y globales. En ese sentido, remarcaron la importancia de la eliminación de barreras no arancelarias, la simplificación de licencias de importación y el reconocimiento de normas técnicas. Así como las medidas que apuntan a reducir la discrecionalidad administrativa y los tiempos logísticos.
Desde AmCham también pusieron el foco en los capítulos vinculados a inversión, empresas del Estado y transparencia. Al considerar que las reglas claras y no discriminatorias, junto con la exigencia de comportamiento comercial a las empresas estatales, constituyen una señal positiva para la llegada de capitales. Especialmente en sectores como energía, minería, infraestructura, tecnología y servicios. Con proyectos que pueden movilizar inversiones por cientos de millones de dólares en los próximos años.

La industria cárnica celebra el impacto exportador
El sector cárnico fue uno de los más entusiastas en su recepción del acuerdo. En particular por el incremento de la cuota de exportación de carne vacuna hacia Estados Unidos. Desde el Ipcva destacaron que la ampliación del cupo mejora la competencia entre mercados y refuerza el posicionamiento de la carne argentina en un destino estratégico.
“Recibimos con mucha alegría el anuncio por parte del Gobierno del acuerdo comercial con los Estados Unidos. Especialmente en lo referido al incremento de la cuota de carne vacuna argentina hacia ese destino”. Así lo sostuvo Georges Breitschmitt, presidente del Ipcva. Según explicó, el nuevo escenario “genera una mejor competencia entre mercados. Nos desafía a integrarnos cada vez más como cadena. Y ratifica que tenemos que trabajar para aumentar la productividad y satisfacer la creciente demanda mundial de proteína”.
Desde el Instituto recordaron que EEUU ya se había consolidado como el tercer destino de la carne argentina, detrás de China e Israel, con más de 5.700 toneladas exportadas. Y remarcaron que el acuerdo es el resultado de más de una década de trabajo conjunto entre el sector privado y el Estado. Esto incluyó la reapertura del mercado en 2018 y campañas sostenidas de promoción.

En la misma línea, Unica, destacó el impacto que el acuerdo tendrá sobre la actividad industrial y el empleo. Desde la entidad consideraron que el entendimiento representa un impulso adicional para consolidar el crecimiento de la ganadería y de la industria de faena. En un contexto de mayor demanda internacional.
“Este acuerdo representa, sin dudas, un impulso adicional para consolidar el crecimiento de nuestra ganadería y de la industria de faena”. Así lo afirmó Gustavo Valsangiacomo, presidente de Unica. El dirigente señaló que el sector está decidido a avanzar en un camino de mayor eficiencia y productividad. “Agregando animales y kilos a nuestros rodeos ganaderos y generando trabajo de calidad para nuestros trabajadores”.
Asimismo, remarcó que la demanda adicional del mercado estadounidense constituye una oportunidad concreta para las plantas frigoríficas. Y que esto se suma a otros acuerdos que ya se lograron y a negociaciones en curso. En ese marco, señalaron que el desafío será optimizar procesos, fortalecer las condiciones sanitarias y garantizar competitividad y sustentabilidad. En un escenario de mayor exigencia y estándares más altos.

Tecnología, inversión y reglas previsibles
Más allá del agro y la industria cárnica, las cámaras empresarias destacaron los capítulos vinculados a economía digital, tecnología y propiedad intelectual. Desde el sector privado subrayaron que la facilitación de la transferencia internacional de datos mejora la interoperabilidad regulatoria. Y además reducen costos para empresas tecnológicas y de servicios. Lo mismo que el reconocimiento de firmas electrónicas y la prohibición de exigir localización de servidores.
Asimismo, valoraron el compromiso asumido por la Argentina en materia de propiedad intelectual, tanto en agricultura como en salud. Al considerar que fortalece la seguridad jurídica y crea incentivos para la inversión en investigación y desarrollo, biotecnología y sector farmacéutico. Para las cámaras, este punto es clave para atraer proyectos de largo plazo y mejorar el posicionamiento del país en mercados globales.
En conjunto, las cámaras empresarias coincidieron en que el acuerdo con Estados Unidos funciona como una señal política y económica de alto impacto. No solo por los beneficios comerciales directos, sino porque redefine el marco de reglas. Además reduce incertidumbre y posiciona a la Argentina como un socio confiable en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y reconfiguración de cadenas de suministro.
Desde el sector privado señalaron que el desafío ahora pasa por la implementación efectiva del acuerdo y por la articulación entre el Estado y las empresas para aprovechar las oportunidades en comercio, inversión y empleo. En esa línea, advirtieron que la consolidación de los beneficios dependerá de la continuidad de políticas que promuevan estabilidad macroeconómica, competitividad y apertura al mundo.
FUENTE: mundogremial.com





