El Gobierno moderniza la faena y simplifica reglas para impulsar la producción cárnica
La medida unifica normas, digitaliza procesos y refuerza la trazabilidad para reducir costos, ganar eficiencia y potenciar la competitividad del sector.

El Gobierno nacional dio un paso clave para modernizar la cadena cárnica argentina con la Resolución 40/2026 del Ministerio de Economía, que crea un nuevo Sistema Integral de Faena (SIF) y actualiza un entramado normativo que llevaba décadas disperso y, en muchos casos, obsoleto. La medida forma parte de la agenda de desregulación y simplificación impulsada por el Gobierno, con el objetivo de eliminar trabas innecesarias, ordenar procesos y acompañar el desarrollo productivo en todo el país.
Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, destacó la importancia de la medida y aseguró: “Marca el fin de una era para las plantas frigoríficas: el histórico libro físico de movimientos de hacienda y carne pasa a mejor vida.”
“Hasta ahora las plantas estaban obligadas a llevar una “doble contabilidad” agotadora: registrar todo en los circuitos formales y, además, transcribirlo a mano cada día en libros de papel. Con este cambio, el proceso se vuelve 100% digital ya que toda la información se centraliza en los formularios digitales del SIF (y en el SIGICA para quienes dependen de SENASA), agregó Sturzenegger.
La actualización normativa unifica criterios, digitaliza registros y elimina la obligación de llevar libros físicos, reemplazándolos por formularios electrónicos simples y trazables. Para los establecimientos faenadores, esto se traduce en menos burocracia, mayor previsibilidad y una reducción concreta de costos administrativos. Al mismo tiempo, el SIF garantiza que toda la información clave —ingreso de hacienda, autorización de faena, resultados y existencias de carne— esté integrada en un solo sistema, accesible y transparente.
Otro eje central es la incorporación plena de nuevas tecnologías de identificación y trazabilidad individual, en línea con los estándares internacionales. Esto fortalece la confianza en los mercados, mejora el control sanitario y comercial, y abre más oportunidades de exportación para la carne argentina. La actualización normativa permite que los operadores trabajen con reglas claras y adaptadas a la realidad actual de la industria, sin perder controles esenciales que protegen al consumidor y al productor.
El Gobierno reafirma así su compromiso con un Estado más eficiente. La derogación de regulaciones antiguas y la consolidación de un marco moderno apuntan a darle más competitividad al sector cárnico, ordenar la actividad y generar condiciones favorables para invertir, producir y crecer, fortaleciendo uno de los pilares históricos de la economía nacional.
FUENTE: argentina.gob.ar





