Agro 4.0: el empleo que crece donde se cruzan tecnología y producción

A veinte años de la primera Expoagro y en un contexto donde digitalización, sustentabilidad y profesionalización avanzan en paralelo, el capital humano se consolida como el verdadero diferencial competitivo del agro: el factor que define quién crece, quién innova y quién logra sostenerse en un mercado cada vez más exigente.

El empleo agropecuario atraviesa una transformación profunda. Según relevamientos de Ceta Capital Humano en el corredor Buenos Aires–Rosario–Córdoba, crece de manera sostenida la demanda de ingenieros agrónomos y veterinarios con perfil comercial, asesores técnicos, responsables de control de gestión y perfiles administrativos especializados, a los que se suman roles vinculados a automatización, mantenimiento de maquinaria de alta complejidad, logística, seguridad e higiene y gestión de calidad.

El campo evolucionó a un ecosistema intensivo en conocimiento, tecnología y gestión. La incorporación de maquinaria automatizada, agricultura de precisión, drones, software de gestión, genética, biotecnología y análisis de datos redefine cómo se produce y qué tipo de talento se necesita para sostener la competitividad del sector.

Además, el agro compite en un mercado global que exporta y negocia precios internacionales, por ende, debe cumplir estándares ambientales, sanitarios y de calidad cada vez más exigentes. En ese escenario, la profesionalización de los equipos y la capacidad de integrar procesos, tecnología y personas se vuelve clave para crecer.

Tecnologías como la Inteligencia Artificial, los sistemas de monitoreo, el uso de datos para optimizar cultivos y la integración de nuevas prácticas productivas están redefiniendo la forma de trabajar y elevando la complejidad de los perfiles requeridos. “Hoy el agro es uno de los sectores donde más rápido se combinan tecnología, datos y operación real. Eso exige perfiles mucho más complejos que los de hace una década. Técnicos, ingenieros, especialistas en maquinaria, analistas, perfiles comerciales y líderes capaces de integrar procesos y personas son talentos demandados”, explicó Ernesto Fernández Machado, CEO de Grupo Ceta.

En paralelo, crece la importancia de las habilidades blandas. La capacidad de adaptarse, trabajar en equipo, aprender de manera continua y gestionar contextos cambiantes es hoy tan relevante como la formación técnica. Comunicar con empatía, coordinar equipos y tomar decisiones en entornos dinámicos se convirtió en un diferencial tan valioso como el dominio de la tecnología. “Las empresas buscan personas que entiendan el negocio y tengan mentalidad de mejora continua. Esa es la verdadera ventaja competitiva”, agregó Machado.

En su vigésimo aniversario, Expoagro 2026 edición YPF Agro funciona como una radiografía del mercado laboral agroindustrial. Lo que se muestra en innovación y modelos productivos tiene un correlato directo en los perfiles que las empresas demandan. Para Grupo Ceta estar presente nuevamente en la exposición agroindustrial más importante de la región que se desarrollará del 10 al 13 de marzo en el predio ferial y autódromo de San Nicolás, es una oportunidad para seguir captando tendencias de primera mano y acompañar a empresas y trabajadores en un proceso de transformación que no se detiene.

FUENTE: EXPOAGRO