¿Qué árboles frutales se podan en enero y cómo es conveniente hacerlo?

La poda de los árboles frutales en enero es una labor esencial para mejorar la salud y productividad de los cultivos, eliminando ramas dañadas y dando forma a los árboles se prepara el camino para una nueva cosecha.

La poda de los árboles frutales en enero es una práctica común, pero es importante considerar una serie de características específicas para cada tipo de árbol.

Con la llegada del nuevo año, los agricultores se encuentran inmersos en la planificación de las tareas esenciales para el cuidado de sus árboles frutales. Enero marca el momento ideal para abordar la poda, una práctica que desencadena una serie de beneficios, desde el fortalecimiento de la estructura de la planta hasta la mejora de la calidad y cantidad de las futuras cosechas.

Árboles frutales que podemos podar en enero

No todos los árboles se pueden podar en enero, sin embargo, es el mes por excelencia para llevar a cabo esta labor agrícola en el campo. El sentido de la poda en enero viene determinado por el estado vegetativo en el que se encuentran las plantas. Durante los meses más fríos los árboles entran en parada vegetativa, permitiendo realizarle pequeñas “heridas” resultado de la poda sin que haya una pérdida de savia.

Manzanos y perales

En enero, es beneficioso podar manzanos y perales para eliminar aquellas ramas muertas, dañadas o enfermas. También se puede realizar una poda de formación para dar forma al árbol y fomentar un crecimiento estructural adecuado. La poda de ramas cruzadas y la estimulación de brotes nuevos son prácticas recomendadas de cara a mejorar la salud y productividad del árbol.

Melocotoneros y nectarinos

Los melocotoneros y nectarinos pueden ser podados también en enero para mejorar la calidad de las frutas y mantener la forma del árbol. Se recomienda eliminar ramas que se cruzan y la apertura del centro del árbol para permitir la entrada de luz y aire. La poda ligera ayuda a evitar una sobreproducción de frutas y promueve un crecimiento sano.

Cerezos

La poda de cerezos en enero puede centrarse en la eliminación de ramas muertas, enfermas o dañadas. También es el momento adecuado para dar forma al árbol y fomentar el desarrollo de nuevas ramas productivas. La poda ligera puede ayudar a mantener el tamaño del árbol y mejorar la cosecha.

Almendros

Los almendros pueden ser podados para eliminar ramas muertas o enfermas. También se puede realizar una poda de formación para establecer una estructura sólida y abrir el centro del árbol. La poda selectiva de ramas largas o desordenadas también es útil, ya que mejora la forma del entramado de ramas de los árboles mejorando su disposición y absorción de la luz solar para la fotosíntesis.

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La poda de los frutales requiere un gran conocimiento de la especie a podar

Ciruelos

La poda de los ciruelos puede incluir la eliminación de ramas verticales no deseadas, así como la poda de ramas enfermas o dañadas. La apertura del centro del árbol favorece la circulación de aire y la penetración de la luz, factor altamente importante de cara a la maduración de los frutos.

Antes de realizar la poda, es aconsejable realizar consultas con expertos para obtener orientación específica que permita una buena ejecución de la labor.

Estas pautas son generales y pueden variar según la región, el clima y las condiciones específicas del árbol. Además, cada árbol tiene sus propias necesidades, por lo que es recomendable investigar y adaptar las prácticas de poda según la especie de frutal que se tenga.

Consideraciones importantes para realizar una buena poda

La poda es una labor que reúne mucha experiencia y conocimiento por parte del podador, es decir, por parte de la persona que decide cómo y cuándo se van a realizar los cortes en los respectivos árboles. No obstante, siguiendo unas pautas generales, cualquiera puede llevar a cabo una labor de poda con el objetivo de mejorar la sanidad y longevidad de los cultivos frutales. Algunas de estas pautas básicas son las siguientes.

Identificación de ramas dañadas y enfermas

La poda proporciona la oportunidad perfecta para inspeccionar minuciosamente el estado de los frutales. Es crucial identificar y eliminar cualquier rama dañada, enferma o muerta, ya que estas ramas no solo afectan la apariencia del árbol, sino que también pueden ser portadoras de enfermedades que podrían propagarse a otras partes de la planta. Cortar estas ramas contribuye a la salud general del árbol y previene posibles problemas futuros.

Estimulación del crecimiento de nuevas ramas

Al podar en enero, se promueve el crecimiento de nuevas ramas durante la temporada de crecimiento. Eliminar ramas más antiguas y menos productivas permite que la energía de la planta se dirija hacia las ramas más jóvenes y fructíferas. Este proceso no solo aumenta la producción de frutas sino que también revitaliza el árbol, contribuyendo a su longevidad en el tiempo.

Control de tamaño y forma del árbol

La poda regular es esencial para mantener el tamaño y la forma deseados de los frutales. En enero, se puede dar forma al árbol eliminando las ramas que crecen desordenadamente o que se cruzan entre sí. Esto no solo mejora la estética del jardín, sino que también facilita el acceso a la luz solar y el aire, elementos cruciales para el desarrollo saludable de la fruta.

Poda en su momento ideal

La poda en enero es particularmente relevante para los frutales de hueso y pepita, ya que en este período, los árboles están en un estado de letargo, lo que minimiza el estrés en la planta y reduce el riesgo de enfermedades. Durante este tiempo, las heridas de poda sanan más rápidamente, preparando al árbol para el inicio de la temporada de crecimiento.

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La poda de la vid es una de las labores más importantes de cara a la nueva cosecha

Herramientas adecuadas y técnicas de corte

Utilizar herramientas de poda afiladas y adecuadas es esencial para lograr cortes limpios y reducir el riesgo de dañar la planta. Las tijeras de podar, las sierras y las podadoras de mango largo son instrumentos comúnmente empleados. Es importante cortar justo por encima de una yema o una bifurcación, y en un ángulo ligeramente inclinado para evitar la acumulación de agua en la herida.

La poda de frutales en enero es una práctica esencial para asegurar un jardín fructífero y saludable, si lo hacemos siguiendo estas pautas, se puede disfrutar de una buena cosecha y mantener la vitalidad de los árboles frutales a lo largo del tiempo.

Fuente: Meteored