El INTA logra papas con doble resistencia a los virus que más afectan al cultivo
Investigadores del INTA y del Conicet desarrollaron líneas comerciales del cultivar Kennebec capaces de resistir simultáneamente al virus Y de la papa (PVY) y al virus del enrollamiento de la hoja (PLRV), responsables de pérdidas de hasta el 80 %. El avance mantiene el rendimiento y la calidad del cultivo, y ofrece una herramienta clave para reducir las pérdidas productivas en uno de los alimentos más consumidos del mundo.

La papa es una planta herbácea perteneciente a la familia de las solanáceas que se considera un cultivo básico con un papel fundamental en la alimentación de la población mundial. Por esto, investigar soluciones contra los virus que afectan a la papa es clave para prevenir enfermedades como el virus Y de la papa (PVY) y el virus del enrollamiento de la hoja (PLRV) que pueden provocar caídas en el rendimiento y en la calidad de los tubérculos. En este sentido, un equipo de especialistas del INTA y del Conicet desarrollaron líneas comerciales del cultivar Kennebec capaces de resistir simultáneamente a ambos virus.
“Las infecciones virales representan una gran amenaza para la producción de papa, ya que pueden reducir significativamente no solo el rendimiento, sino también la calidad del tubérculo”, explicó Cecilia Vázquez Rovere, investigadora del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABIMO) del INTA-Conicet.
Hasta la fecha, se ha reportado aproximadamente 50 virus y un viroide que infectan naturalmente al cultivo. Entre ellos, el virus Y de la papa (PVY, género Potyvirus, familia Potyviridae) y el virus del enrollamiento de la hoja de la papa (PLRV, género Polerovirus, familia Solemoviridae) son los virus de la papa más importantes y dañinos del mundo.
“Ambos son transmitidos por áfidos y son prevalentes en la mayoría de las áreas de cultivo de papa en el mundo”, afirmó Vázquez Rovere. PVY puede reducir el rendimiento total y el rendimiento comercializable en un 49 % y un 65 %, respectivamente. De manera similar, se ha reportado que tubérculos-semilla infectados con PLRV resultaron en pérdidas del rendimiento total en un 60 % y del rendimiento de los tubérculos comercializables en un 88 %.

Estos virus coexisten de manera estable en la naturaleza, causando efectos aditivos o sinérgicos en el crecimiento y la productividad de los cultivos, lo que resalta la importancia de usar papas de semilla libres de virus o variedades resistentes para reducir el impacto de tales infecciones.
En este sentido, Vázquez Rovere indicó que “a lo largo de múltiples temporadas de cultivo, dos líneas transgénicas del cv. Kennebec seleccionadas mostraron consistentemente una robusta resistencia a ambos virus, sin presentar pérdidas de rendimiento ni alteraciones fenotípicas apreciables”. Y destacó la colaboración de Guillermo Aguado, quien no solo brindó apoyo técnico sino también económico para su ejecución, asegurando en todo momento el cumplimiento de la normativa vigente de la CONABIA.
De acuerdo con Vázquez Rovere, “estos resultados constituyen un avance significativo, que demuestra que se puede lograr una doble resistencia a PVY y PLRV, preservando al mismo tiempo la performance agronómica original del cultivar”.
En ese sentido, subrayó: “Este avance no solo contribuye a la productividad a largo plazo del cultivo, sino que también proporciona una estrategia más sostenible para el manejo de enfermedades virales en la producción de papa”.
Resistencia a través de la ingeniería genética
La ingeniería genética de las papas para conferir resistencia a virus ofrece un enfoque sostenible con un impacto ambiental reducido. También supera desafíos clave en el mejoramiento convencional, como la complejidad de la genética de la papa tetraploide y la necesidad de trabajar con poblaciones de gran tamaño, reduciendo los tiempos de obtención de nuevos materiales y preservando el fondo genético del cultivar élite, con excepción del rasgo incorporado.
“La resistencia mediada por la proteína de la cápside (CP) fue una de las primeras estrategias transgénicas en demostrar la capacidad de conferir resistencia (o tolerancia) a virus en plantas”, indicó Natalia Almasia, investigadora del IABIMO. Y agregó: “Otra estrategia para lograr resistencia viral involucra el mecanismo de silenciamiento de ARN”.
En el instituto se desarrollaron previamente líneas transgénicas del cultivar de papa Kennebec que expresan el ORF2 de un aislamiento argentino de PLRV. “Estas líneas exhibieron resistencia a diferentes aislamientos de PLRV, como lo confirmaron tanto los ensayos de injerto como los ensayos de campo”, explicó Almasia.

Con el objetivo de obtener plantas transgénicas con resistencia durable y simultánea a PVY y PLRV, el grupo de investigación del IABIMO desarrolló plantas transgénicas Kennebec que expresan la secuencia codificante de la proteína CP del virus LMV que otorga resistencia heteróloga a PVY, así como la secuencia del ORF2 que otorga resistencia a PLRV por silenciamiento de ARN específico.
“Estas líneas transgénicas de papa del cv. Kennebec se caracterizaron molecular y fenotípicamente, y se evaluó su resistencia a infecciones causadas por ambos virus”, indicó Almasia, quien detalló que este desarrollo constituye un logro significativo, ya que implicó la obtención de líneas de papa con valor comercial, resistentes tanto a PVY como a PLRV, a la vez que se preserva el rendimiento agronómico del cultivar original tanto en condiciones de invernadero como de campo.
“Los resultados evidencian una estrategia eficaz y durable, que ofrece una alternativa para el manejo de estas virosis”, concluyó la investigadora del IABIMO.
FUENTE: INTA Informa







